Si piensas que hacer cardio te va a quitar músculo o que levantar pesas te va a dejar tosco.
Spoiler: Estás equivocado.
Ser un atleta híbrido es, básicamente, volverte un atleta completo.
No es ningún invento nuevo. Se trata de ser fuerte y resistente al mismo tiempo. Así funciona:
Si vienes de no hacer nada o de hacer solo una cosa, no intentes ser un crack en una semana.
Idealmente debes priorizar el entrenamiento de fuerza sobre el de cardio, ya que el entrenamiento de fuerza es el que más cuesta recuperar.
Escenario ideal: Entrenar un día fuerza y otro día cardio. O en el mismo día, pero separadas por al menos 6-8 horas.
Si no tienes tiempo: Reduce el volumen de ambos entrenamientos, aunque ten en cuenta que evolucionarás más lento.
Aprende a respetar las señales de tu cuerpo para evitar la fatiga, el sobreentrenamiento y el estancamiento.
Entrenando de manera inteligente verás que con el paso del tiempo conocerás mejor tu cuerpo y sabrás cuando exigirle al máximo y cuando descansar.
Un atleta híbrido necesita gasolina.
Hidratos de carbono: Son tus mejores amigos. Si corres y levantas pesado, las dietas keto son tu tumba.
Proteína: Seguramente quemes varias calorías entre el cardio y la fuerza, así que sube el consumo de proteína a 2g o 2,2g por kg de peso corporal.
"Ser híbrido es ser el más fuerte de los que corren y el más rápido de los que levantan pesas. Es equilibrio, es salud y, sobre todo, es ser completo."